martes, 29 de marzo de 2016

El síndrome del personaje secundario


¡Hola a todos! En esta ocasión quiero compartir una sensación que ya parece común denominador en todas mis lecturas desde hace un tiempo.


Hace  unos cuantos días inicié con la lectura de "Ana Karenina" de Leon Tolstoi, un libro precioso de tapa dura que adquirí en un mercado de productos usados por un precio increíble para el buen estado en el que está. El costo fue de 20 bolívares y mi gente de Venezuela entenderá que eso es prácticamente GRATIS. 

Compré el libro hace ya dos años pero no me había sentado a leerlo con detenimiento, desde que lo comencé no pude parar, es exactamente como pensé: fantástico. Personajes, escenarios, diálogos, reflexiones, contexto...todo me encantó al punto de que pasó a ser mi segundo libro favorito en la historia después de "La venganza del conde de Montecristo" de Alexandre Dumas.

Mi libro de "Ana Karenina"

La realidad es que desde el momento en que apareció el conflicto entre el personaje de Levin y Kitty fue como una revelación para mí, por fin el rompecabezas se completó. Resulta que estos personajes recrean como una trama secundaria muy interesante que me tuve más pegada que incluso el propio conflicto entre Ana y Wronsky (los protagonistas). Ya me ha pasado en otras novelas, en el caso de Montecristo la trama amorosa entre Maximilian Morriel y Valentine de Villefort fue la ganadora de mi corazón y además llegué a sentir más afecto por Haydee, una esclava que vivía con el conde, que con la misma Mercedes (protagonista). 

En realidad me sucede en la mayoría de los casos y he leído entre líneas que a otras lectoras también les pasa por lo que llamo a esto "El síndrome del personaje secundario". No sé si otros bloggers hablaron del tema antes, pero en todo caso lo haré igual.

¿Cuándo puede suceder?

La propensión a que suceda aumenta en textos con una gama de personajes en su mayoría con personalidades interesantes y alejadas o contrarias a las de los protagonistas. Estos personajes secundarios tienen sus conflictos, ideas, personalidad e intereses a parte del personaje protagónico. Hay ciertos elementos que se activan en nuestro cerebro y que nos hacen simpatizar con los "segundones" casi de inmediato.

Pueden darse casos extremos como los de una de mis amigas que llegó a obsesionarse con un personaje secundario de "Los Juegos del hambre" llamada Madge que apareció por unos pocos párrafos y su trascendencia en la historia fue dar un obsequio a Katniss: el sinsajo. En fin, yo no tenía ni idea de quién era porque no leí el primer libro y tampoco reflejaron su parte en la película. La cosa es que cuando mi amiga hablaba de su personaje favorito de "Los Juegos del hambre" la mayoría nos quedábamos confusos sin saber a quien se refería. Pero Madge tiene una comunidad considerable de admiradores en Internet.

Otro ambiente en el que puede darse este síndrome es cuando el personaje principal cumple con el común denominador de ser despreciable lo que hace que nos refugiemos en el amor por un personaje secundario.

Síntomas: 

-Los personajes protagónicos del 70% de los libros que lees te parecen odiosos, poco atractivos, aburridos, sin chispa, nada especiales.

-Poco interés por la trama o personajes principales, incluso a veces luego de terminar el libro solo relees las partes en donde aparece tu secundario favorito.

-Sientes que tu corazón salta cuando mencionan al personaje en cuestión o cuando llega la parte del libro en el que aparece.


-Si es una saga solo continuas leyendo porque aparece el personaje, si lo matan adiós a la saga o se pierde el entusiasmo por la misma. 

-Tus amigos lectores piensan que estas loquito porque siempre odias al protagonista. 

-Haces fanfics o ilustraciones para darle al personaje el final que merece.

-Lees fanfics sobre el personaje. Todo el tiempo.

***Si usted presenta un 60% de estos síntomas tiene el síndrome. 

¿Por qué nos sucede?

Hay muchísimas razones por las que creo que este síndrome nos ataca, mencionaré solo las más certeras. Una de ellas es que los personajes secundarios son como el "espía" del autor y en cierto sentido estos depositan en ellos parte de su persona o de ese ideal que les gustaría alcanzar, esto no sucede con el protagonista por obvias razones, para alejarlo de que los lectores piensen "es un reflejo de él wow" y cosas así. Yo creo que esto es lo más cierto, es como que los escritores tomaran un pequeño descanso para ser ellos mismos con sus personajes secundarios ya que hay menos presión en estos. También siento que les tienen más cariño u odio a los secundarios por lo que sus tramas resultan tan interesantes.



Esta primera teoría la ilustra a también Rosa Montero en su prologo de "Ana Karenina" mencionando ciertas similitudes entre Levin y Tolstoi por circunstancias personales del autor.

Otra de las razones por las que creo que sucede es por la cercanía que pueden generar los secundarios en el lector. Nos sentimos más próximos a ser un secundario que un principal, sabemos que es así. El protagonista se siente distante, admirable, heroico, pero tiene preocupaciones demasiado grandes como "salvar el mundo" y nosotros somos simples mortales. Los personajes secundarios representan características que nos gustaría tener o que tenemos. 

En las novelas románticas en donde se conforman esos triángulos amorosos siempre se dividen opiniones entre quién es mejor para la protagonista y hay un enorme porcentaje que apuesta por secundario que como todos sabemos siempre será "el perdedor". Pero es inevitable ya que los autores lo hacen irresistibles. Si el protagonista es rudo y malote el secundario por el contrario es dulce y detallista. Una locura ¿quién resiste ese encanto? 

En las tramas de aventuras ese acompañante o ese personaje foráneo que aparece de repente es el que despierta mayor interés. 

Este síndrome no solo aplica para los lectores, le sucede a los cinéfilos, gamers, a los que ven novelas de la tele, a los que leen manga o ven anime. Todos estamos expuesto a este síndrome. 

¿Es mortal?

¡Para nada! Puedes vivir tranquilamente con este síndrome sin presentar problemas salvo que el personaje secundario muera. Eso te va a devastar, pero la vida sigue. 

Entonces ¿qué hacer?

Evalúa las razones personales por las que te sucede esto y comparte tu teoría conmigo en los comentarios. 

También como cura intenta releer completo e intenta simpatizar con el héroe, algo lograrás. 

No te preocupes, es normal que te suceda al menos una vez o todo el tiempo. Es un síndrome que disfrutarás tener de una u otra forma. 


GRACIAS POR QUEDARTE HASTA EL FINAL ¡NOS LEEMOS!


Como sucede luego de cada entrada les comparto una canción viejita de mi cosecha





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