martes, 29 de marzo de 2016

Relato: Piso 6


¡Hola a todos! Aquí les traigo un relato corto basado en un extraño episodio que me ocurrió cuando me quedé sola en Semana Santa.



***

Sus padres la dejaron al cuidado del apartamento durante 6 días, era un espacio reducido pero suficiente para la pequeña familia. Los señores debían viajar a casa de los abuelos de urgencia. La chica ya tenía 15 años, era responsable y confiable para ellos. 

El mayor temor de la adolescente eran las noches, en el conjunto residencial el silencio era el rey gracias a la mayoritaria presencia de personas de la tercera edad. La oscuridad en el departamento ahogaba en esa calurosa temporada, así que la joven durmió con la lampara encendida que teñía el panorama de una tenebrosidad inoportuna.

Preparó una limonada y se dedicó a ver por la ventana, era su pasatiempo. Lo mismo de siempre: ancianos y una pareja discutiendo.

La primera noche transcurrió con tranquilidad, ella durmió feliz, sin ninguna molestia. La segunda noche pasó lo mismo pero un suceso extraño la perturbo unos segundos. Al despertarse esa mañana para ir a la escuela encontró en el lavabo del baño unos cuantos cabellos de color oscuro con textura rizada. Su cabello estaba teñido de rojo y era liso. La chica ignoró el episodio, abrió el grifo y dejó que se escurrieran entre el agua. 

Al tercer día en la noche mientras cenaba no dejaba de pensar en el raro acontecimiento de esa mañana. El sonido de movimiento la puso en tensión cuando despertó repentinamente en la madrugada, Había alguien en la casa. Los pasos eran claros sobre el piso, se movía por la sala como buscando algo. La muchacha no tuvo tiempo para sentir miedo, tomo su teléfono celular y preparó el número de sus padres y el de emergencias. Les envió un texto "hay alguien en la casa". Mensaje rechazado. Reenviar. Mensaje rechazado. 

Los pasos cesaron. 

El miedo de pronto se apoderó de la chica al ver que su celular no la ayudaría a salir de apuros. Los pasos y todo el ruido desapareció en un instante. Tal vez ella imaginaba cosas, la madrugada puede ser un avispero de imaginación desenfocada. Permaneció hasta las 5:00 a.m inmóvil en su casa, en un arrebato de valentía se asomó por la puerta de su cuarto localizado al final de un corto pasillo y al no notar nada raro corrió a prender toda las luces aprovechando que empezaba a aclarar. 

Ni un rastro de extraños en la casa. 

Al ir al baño a cepillarse para salir al colegio notó de nuevo cabellos rizados y densos en el lavabo, esta vez era más abundante, un mechón entero. No podía ser. La muchacha salió corriendo del apartamento y esperó afuera hasta la llegada del transporte y luego llamó a sus padres quienes prometieron volver lo antes posible. 

-Tranquila hija, regresaremos antes. Los abuelos tienen mejor aspecto- dijo el padre con voz conciliadora a la asustada chica. 

No podía resistir más, estaba asustada. Se encerró esa noche en la habitación de sus padres con teléfono en mano y el teléfono a lo máximo de volumen puesto en una película divertida. No sentía ganas de reír. Ir al pasillo ya no era un problema porque el baño de sus padres estaba en la habitación. Consiguió el número de sus vecinas en casa de emergencia. 

Tomó una pastilla para la alergia que la ayudó a conciliar el sueño. Durmió en paz. Nada de ruido. 

En el espejo del baño de sus padres la esperaba un mensaje aterrador escrito con la humedad del lugar: "PISO 6, PISO 6, PISO 6, AYUDA". De nuevo el enorme mechón de cabello rizado. La desesperación la hizo gritar y correr hacia la puerta. 

¿Llamar a la policía? ¿Con qué motivo? ¿La paranoia? A su salida las tuberías resonaban como formando un grito ahogado, pensó que un espectro saltaría sobre ella en cualquier momento, pero los gritos se detuvieron. 

En el ascensor esperó con miedo que se detuviera en el famoso piso 6 y los segundos se convirtieron en eternidad. La puerta se abrió pero nadie entró. Si no estuviera junto a dos vecinos desfallecería.


No volvería a ese lugar, aunque tuviera que suplicar la amistad de alguna compañero de estudio para que la dejara pasar la noche en su casa, ya que ella no era sociable. Compraría de camino un cepillo de dientes. 

Al salir de clases a las 11:00 a.m se quedó a comer en casa de Mariana, una chica regordeta del salón, lista y con atractivo raro para su edad. No eran amigas, pero era mejor que nada. 

A las 3:00 p.m algo raro ocurrió. 

-Alejandra en Twitter andan poniendo que algo pasó en tu casa -mencionó Mariana tocando el hombro a la otra joven. 

Alejandra no entendía nada. 

-¿En mi casa?
-Bueno...no exactamente. En tu edificio pues -aclaró - te voy a leer los tweets. 

"En el secotr 2 de Campo Cristo, edificio Montenegro arrestaron a Castro Rodrñigez, Orlando (26)".

"En su casa hallaron el cadáver de una joven Kelly Hernández (16) a quien raptó hace..."

"6 días y torturó hasta la muerte. El joven sufría problemas psiquiátricos y era dependiente de las drogas" 

"Hernández era su compañera sentimental desde hace 2 meses"

"Los hechos ocurrieron en el piso 6, apt. F8 de dicha residencia"

"Las autoridades llegaron tras dar con la ubicación luego de un seguimiento al sospechoso"

El apartamento de Alejandra y sus padres estaba justo arriba de ese que mencionaba su compañera. Piso 7, G8. 

-Mira la foto de la chama- invitó Mariana acercando el teléfono a la cara de la chica. 

-No ¡NO PODRÉ DORMIR! -susurró con susto. 

-Chica, es solo la foto en vida, no el cadáver. Mira. 

Solo bastó con verla y las imágenes vinieron como un flash back. Encajó, Alejandra sabía quién era. Era la chica que discutía con su novio el otro día con su...¡Con su asesino! La víctima era trigeña, bonita y con un denso y oscuro cabello rizado. Sintió un peso en el cuerpo y un escalofríos la recorrió de pies a cabeza. 

No volvería a casa esa noche. Solo entró al apartamento en compañía de sus padres. Les pidió dormir juntos aunque sea una noche. Se extrañaron pero lo permitieron. 

Al siguiente día después de cepillarse con la puerta del baño abierta en todo momento, levantó la vista y un escrito en el espejo se formó con la humedad. 

"No me ayudaste. 
                               K"

Una sensación fría invadió el hombro de Alejandra, gotas de agua traspasaban su camisa del liceo. Al voltear la vista confirmó sus sospechas, allí sobre ella un mechón de cabello rizado y denso. 

FIN


C.V.R.W



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